Дървен материал от www.emsien3.com

The best bookmaker bet365

The best bookmaker bet365

Menu
RSS

10 consejos para cuidar la salud de su hígado

10 consejos para cuidar la salud de…

El hígado es uno de los ó...

Pacto con el diablo

Pacto con el diablo

La centenaria catedral de...

20 hoteles que deberías visitar antes de morir

20 hoteles que deberías visitar ant…

Si entre las cosas que de...

Cosas que sabemos gracias al cine

Cosas que sabemos gracias al cine

En toda investigación p...

21 formas alternativas de hacer las tareas cotidianas

21 formas alternativas de hacer las…

¿Alguna vez has pensado e...

Cosas

Cosas

Es el baño, la sombra, el...

Escuela de la Vida

Escuela de la Vida

El plan era sencillo: mie...

De puntin

De puntin

El Tano pies de canoa ten...

Rompiendo el habito... el mal habito

Rompiendo el habito... el mal habit…

Muchas personas deciden, ...

Acondicionamiento corporal para la Danza

Acondicionamiento corporal para la …

Bien se sabe que la danza...

Prev Next

Contenido flash alternativo

Para ver este flash necesitas tener activado javascript en tu navegador y actualizada la versión de reproductor flash.

Obtener Adobe Flash player

Revolución Bolivariana

Revolución Bolivariana

A finales del siglo XVIII tuvieron lugar los primeros conatos independentistas en Venezuela. La primera de ellas fue una rebelión armada en 1795 con José Leonardo Chirino a la cabeza. La otra se trató de una conspiración por parte de Manuel Gual y José María España, en 1797, y fue la primera de raíces populares. Ambas intentonas resultaron fallidas, con sus respectivos líderes ejecutados. Francisco de Miranda, por su parte, intentó dos veces en 1806 invadir el territorio venezolano por La Vela de Coro con una expedición armada proveniente de Haití. Sus incursiones terminaron en fracasos por la prédica religiosa en su contra y la indiferencia de la población.

 

Simón Bolívar, el Libertador.

La fecha del 19 de abril de 1810 marcó el inicio de la revolución venezolana. Vicente Emparan, para ese entonces era el Capitán General de Venezuela, fue destituido por el Cabildo de Caracas. Ello dio paso a la formación de la Junta Suprema de Caracas, la primera forma de gobierno autónomo. La Junta gobernó hasta el 2 de marzo de 1811, día en que se instaló el Primer Congreso Nacional, ente que nombró un triunvirato compuesto por Cristóbal Mendoza, Juan Escalona y Baltasar Padrón. Meses después, el 5 de julio de ese año, se procede finalmente a firmar la Declaración de Independencia. Pero esta Primera República colapsó por la reacción realista. En julio de 1812 Miranda, Comandante en Jefe del recién creado ejército, capituló en San Mateo.

 

El movimiento tendría nuevo impulso en 1813. El militar Simón Bolívar, luego de hacerse con el control de Cúcuta, emprendió una expedición armada por los Andes y la región occidental, junto con Atanasio Girardot y José Félix Ribas. Luego de hacer público el polémico Decreto de Guerra a Muerte, enfrentó a los realistas varias batallas a lo largo de la ruta hacia la capital. Al terminar la campaña, entró triunfalmente en Caracas, donde se le tituló como Libertador, y donde se dio inicio a la Segunda República, aunque continuaron los combates en otros puntos del país. Sin embargo, al año siguiente estalló una rebelión leal a la Corona a cargo de José Tomás Boves. El violento empuje de sus tropas forzó a la población a huir a oriente y a la expulsión de los patriotas de tierra firme, haciendo caer así la Segunda República.

 

El Altar de la Patria, monumento a los héroes que participaron en la Batalla de Carabobo.

Bolívar intentó una reedición de la Campaña Admirable para rescatar la república, pero por falta de apoyo se trasladó a Jamaica para conseguir apoyo británico, y luego a Haití, donde se refugió el resto de los líderes patriotas. Allí se planificó una expedición a tierra firme, la cual zarpó en marzo de 1816. Luego de tomar la Isla de Margarita, los republicanos prosiguieron su gesta atacando Carúpano y Maracay, pero fueron rechazados. Se hizo una segunda expedición, Bolívar tomó el mando de las tropas republicanas acantonadas en Guayana, con las que logró capturar Angostura, y desde donde refundó las instituciones creando la Tercera República. Por su parte, José Antonio Páez realizó importantísimas operaciones militares para liberar la región central del país al mando de sus llaneros.

 

Vuelvan caras (1890), de Arturo Michelena, representando la Batalla de Las Queseras del Medio (2 de abril de 1819).

La guerra en el llano siguió hasta 1819. En ese año, Bolívar intentó la reorganización del Estado con la instalación del Congreso de Angostura, cuyo resultado fue la creación de la Gran Colombia. En 1820, se firmó el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, poniendo fin a la guerra a muerte y cesando hostilidades hasta el 28 de abril de 1821. El 24 de junio de ese mismo año, Bolívar se enfrentó a Miguel de la Torre en la Batalla de Carabobo, que se saldó con la victoria republicana. Esta victoria significó la liquidación de las tropas realistas en Venezuela, dejando remanentes que serían limpiados en la Batalla naval del Lago de Maracaibo en 1823.

 

Gran Colombia [editar]

Mapa de la otrora Gran Colombia.

Artículo principal: Gran Colombia

La República de la Gran Colombia, según la ley fundamental que la creó, integraba a Venezuela con el Virreinato de Nueva Granada y la Provincia Libre de Guayaquil, a la que luego se uniría la Audiencia de Quito. El congreso elegido en Angostura se movió a Cúcuta, donde se sancionó la Constitución de Cúcuta en agosto de 1821, y en la que se definía la organización política de este Estado. Bolívar fue electo presidente por mayoría, y Francisco de Paula Santander fue hecho vicepresidente. Bolívar continuaría sus campañas de liberación por el sur, en la que propiciaría la liberación del Perú y la creación de Bolivia.

 

El nuevo Estado reguló sobre el comercio y las instituciones públicas, y también decretó la abolición de la esclavitud.[7] Pero la discrepancia entre bolivarianos (centralistas) y santanderistas (federalistas) tensionó el orden interno. Aunado a la crisis económica, la carente infraestructura, las diferencias idiosincráticas y de intereses, y el deseo de autonomía por parte de los venezolanos para con su territorio, germinó la secesión. La Cosiata de 1826, liderada por Páez, fraguó dicha inconformidad del departamento de Venezuela con el gobierno de Bogotá. Para aquietar la convulsión, Bolívar gobernó por decreto desde 1828, pero ello no impidió la separación de Venezuela, que se manifestó finalmente en noviembre de 1829. En mayo de 1830 se instaló el Congreso Constituyente de Venezuela en Valencia, la cual adoptó una constitución. Ello consolida la separación de la Gran Colombia y el nacimiento de la República de Venezuela.

 

Caudillismo y Guerra Federal [editar]

Artículos principales: Caudillismo y Guerra Federal

José Antonio Páez, Presidente de la República en tres ocasiones (1830-1835; 1839-1843; 1861-1863).

El principal jefe político y hombre fuerte de Venezuela en sus albores como nación independiente fue José Antonio Páez, quien se juramentó como Presidente en abril de 1831, y su Vicepresidente fue Diego Bautista Urbaneja. Él representaba al Partido Conservador, integrado en su mayoría por militares de alto rango veteranos de la Guerra de Independencia. Hubo relativa paz y la economía mostró una recuperación estimulada por la Ley de Libertad de Contratos de 1834 y la masiva exportación de café.[8] En 1835 delegó el poder en José María Vargas, el primer civil en dirigir el país. Ello no fue de gusto para los militares de pensamiento liberal, quienes se rebelaron contra el gobierno en la Revolución de las Reformas. Vargas abdicó, recuperando el poder al derrotarse el alzamiento. No obstante, renuncia nuevamente en 1836. Carlos Soublette terminó su período.

 

Páez, tras haber derrotado una rebelión liberal, vuelve a resultar electo en 1838. Afrontó la crisis económica mundial de ese año, que golpeó duramente a Venezuela, y a la creciente oposición liberal representada por Antonio Leocadio Guzmán. Soublette fue nuevamente presidente en 1843, y en 1847 es elegido el general José Tadeo Monagas con gran apoyo, pero rompió luego con los conservadores. El intento de éstos en deponerlo desembocó en el atentado al Congreso de 1848. El General se aseguró de que su hermano José Gregorio Monagas fuese hecho presidente en 1851, quien proclamó la definitiva abolición de la esclavitud en 1854. José Tadeo volvió al poder en 1855, pero su régimen autoritario vio su fin en la Revolución de Marzo de 1858, comandada por Julián Castro. Los decretos del nuevo gobierno crearon descontento en liberales, y la inestabilidad hizo inminente el estallido de un conflicto armado conocido como la Guerra Federal.

 

Ezequiel Zamora, líder de los federalistas en la Guerra Federal hasta su muerte en 1860.

El Grito de la Federación marcó su inicio, y se desarrolló como una guerra de guerrillas. Los federalistas liberales obtuvieron importantes triunfos, a pesar de la muerte en combate de su líder Ezequiel Zamora en 1860. Le reemplazó Juan Crisóstomo Falcón, tras lo cual tuvieron ventaja y mermaron las fuerzas centrales. En 1863 se firmó el Tratado de Coche, que significó el acceso al poder de los liberales. No obstante este resultado, se conformaron nuevos caudillismos regionales con ejército propio. Falcón asumió la presidencia y promulgó su Decreto de Garantías,[9] que abolió la pena de muerte, cosa ratificada en la nueva constitución,[10] y convirtiendo a Venezuela en el primer Estado moderno en llevarlo a práctica.[11]

 

Falcón causó rencor tanto entre los conservadores como en la disidencia liberal. Ambos bandos se unieron para derrocarle en 1867 con la llamada Revolución Azul. Un ejército dirigido por Miguel Antonio Rojas se alzó en la región central del país, con el expresidente José Tadeo Monagas en la región oriental. Dada la difícil situación, Falcón delegó el poder en manos de Manuel Ezequiel Bruzual. Pero al cercar la capital, Rojas firmó el Tratado de Antímano, reconociendo al gobierno y asumiendo el mando militar del país. Los orientales, viendo el tratado como una traición, prosiguieron su campaña hacia Caracas, a la que capturaron finalmente en junio, instaurando así el gobierno de los azules —Guillermo Tell Villegas y José Ruperto Monagas.

 

General Antonio Guzmán Blanco, el Ilustre Americano, presidente en los períodos 1870–1877, 1879–1884 y 1886–1888.

Antonio Guzmán Blanco, hijo de Antonio Leocadio Guzmán, tramó junto con su padre el retorno al poder de los liberales. Al huir por el rechazo del gobierno, organizó en Curazao una invasión apoyada por caudillos regionales como Joaquín Crespo y Francisco Linares Alcántara. En 1870 desembarcó en Curamichate y tomó posiciones por el centro-occidente del país mientras engrosaba sus fuerzas. Tomó Caracas en abril, por lo que su acceso al poder se conoce como la Revolución de Abril.

 

Por haber vivido muchos años en París y otras ciudades europeas, percibió muchos de los cambios producidos en el siglo XIX, por lo que una vez hecho presidente implementó medidas tendientes a modernizar el país e instaurar el orden definitivo. En sus proclamas, creó el Conservatorio de Bellas Artes, dictó el Decreto de Instrucción Pública y Obligatoria, hizo del peso venezolano la moneda nacional, fomentó la agricultura, mejoró la infraestructura e inició una ambiciosa transformación urbanística de Caracas, a la que quiso darle cualidades parisinas,[12] sin abandonar un carácter centralista y autoritario. Combatió varios alzamientos caudillistas, logrando aquietar el turbulento panorama de insurrecciones. Fue su política una promoción del culto a los héroes del pasado, especialmente a Simón Bolívar, como estrategia para unir el país. Igualmente, debilitó el poder de la Iglesia Católica, al pasar al Estado funciones que tradicionalmente eran realizadas por ésta.

 

En 1877 pasó el mando a Francisco Linares Alcántara para que continuase su obra y marcharse a Europa. Pero la ruptura de Linares con él y la descontinuación de la línea progresista, provocaron la Revolución Reivindicadora que le derrocó en 1879. Guzmán Blanco tuvo que regresar al país y tomar nuevamente las riendas del gobierno. En esta ocasión designó al bolívar como moneda nacional, y decretó el canto Gloria al Bravo Pueblo como himno nacional, además de seguir con las medidas político-económicas que habían tenido éxito. Luego de cinco años pasó el mando a Joaquín Crespo. Los efectos de la introducción del positivismo y la creciente oposición del sector estudiantil cobraron fuerza, por lo que Crespo cerró la Universidad. Esto ameritó un segundo regreso de Guzmán, elegido por el Congreso para presidir entre 1886 y 1888, pero se retiró en 1887, dejando a Hermógenes López para la transición.

 

El General Joaquín Crespo y los jefes de la Revolución Legalista, de Arturo Michelena.

Le siguió Juan Pablo Rojas Paúl, quien se alejó de la línea centralista mantenida hasta el momento. Creó la Academia Nacional de la Historia y enfrentó disturbios anti-guzmancistas. En 1890 fue elegido Raimundo Andueza Palacio. Su intento por ampliar su mandato de dos años causó la Revolución Legalista de 1892 encabezada por Joaquín Crespo, quien obtuvo el poder y estableció la presidencia de cuatro años y el voto directo. En su jefatura se malversaron los recursos públicos y hubo mayor endeudamiento, aunque permaneció popular entre sus soldados. Su candidato a sucesor, Ignacio Andrade, venció en las elecciones de 1897, pero su rival José Manuel Hernández, alias el Mocho, acusó fraude y se rebeló en Queipa. Crespo pereció al mando de sus tropas, pero el alzamiento fue derrotado. El saldo final del siglo XIX fue de recesión económica, pero de avances en cultura, tecnología y urbanismo.[13]

 

Hegemonía Andina [editar]

Cipriano Castro, Presidente entre 1899 y 1908, reunido con su gabinete ministerial.

Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903

Artículo principal: Hegemonía Andina

El militar y exdiputado Cipriano Castro acusaba a Andrade de violar la constitución de 1893. Desde Táchira, organizó un levantamiento militar de carácter restaurador junto con Juan Vicente Gómez para derrocarle. Castro accedió al poder en octubre; sin embargo, ratificó a algunos ministros del derrotado gobierno, incluyendo en el gabinete a Andueza Palacio, desvirtuando su bandera política. En 1901, fue elegido Presidente por la Asamblea Nacional Constituyente. Al igual que sus antecesores, por su autoritarismo combatió sediciones. La más sobresaliente de éstas fue la Revolución Libertadora, que culminó con el triunfo de Castro en 1903, cerrando el capítulo de las grandes rebeliones caudillistas. Su gestión siguió una línea anti-imperialista, negándose a cancelar la deuda con el Reino Unido y Alemania. Debido a esto, debió encarar el bloqueo naval que impusieron estos países.

 

General Juan Vicente Gómez, gobernó a Venezuela con puño de hierro desde 1908 hasta su muerte en 1935.

Castro enfermó en 1908, y salió del país para someterse a tratamiento. Días después, su vicepresidente y amigo Gómez perpetró un golpe de estado, prohibiendo su regreso a Venezuela. Gómez fue oficialmente presidente desde 1910, y para luego ser designado por períodos de siete años establecidos por una nueva constitución, intercalados con gobernantes títere actuando de fachada. Fue inmisericordioso con aquel que le cuestionase. Muchos presos políticos cumplieron como trabajadores forzados, construyendo carreteras por todo el país. Para resistir protestas del estudiantado, cerró la Universidad Central de Venezuela durante diez años, promulgó la primera Ley del Trabajo, creó bancos para trabajadores, inició la explotación petrolera y canceló la deuda externa. El movimiento opositor más recordado de su época fue protagonizada por estudiantes universitarios en 1928, de donde surgirían nuevos líderes políticos. También frenó un golpe militar y la invasión del Falke en 1929. Su mayor contribución fue la pacificación definitiva del país, al exterminar a los caudillos y crear la Academia Militar de Venezuela, como base de un Ejército Nacional consolidado.

 

El General Eleazar López Contreras presta juramento en su toma de posesión, 1936.

Gómez falleció en 1935, y el General Eleazar López Contreras fue designado Encargado de la Presidencia hasta 1936, y luego Presidente por siete años. Con él se inicia la transición a la democracia: decreta amnistía para los prisioneros políticos y restablece la libertad de prensa. Ese año una gran manifestación pública frente al Palacio de Miraflores demandó mayores libertades civiles, a las que López accedió en parte con su Programa de febrero. Reformó la constitución, reduciendo el período presidencial a 5 años, y focalizó sus políticas en la creación de programas asistenciales de salud pública.[14] Además, concretó obras de suma importancia como la creación de la Guardia Nacional de Venezuela, la apertura del Museo de Bellas Artes y del Museo de Ciencias en 1938, y la creación del Banco Central de Venezuela en 1940.

 

Al término de su mandato en 1941, el Congreso designó Presidente a Isaías Medina Angarita, militar que promulgó una Ley de Hidrocarburos en 1943 que llevó más dividendos monetarios al país, limitando a las multinacionales. En su gestión se decretó el sufragio femenino y la legalización de partidos, se permitió el regreso de todos los exiliados y la liberación de los presos políticos restantes. Creó el primer plan de cedulación venezolana en 1944, activó una reforma agraria, apoyó a los Aliados de la Segunda Guerra Mundial e intentó la anexión de las Antillas Neerlandesas. El aspecto más negativo fue la firma del Tratado de Límites de 1941 con Colombia. Aunque aceleró el camino a la democracia, aún existían adversarios como Rómulo Betancourt y su partido Acción Democrática. Desde su seno se fraguó un golpe militar en 1945 con ayuda de un grupo militar dirigido por los Tenientes Coroneles Marcos Pérez Jiménez, Luis Llovera Páez y Carlos Delgado Chalbaud, quienes disentían con el tipo de elección presidencial empleada y con muchas medidas de Medina.

 

La Junta Revolucionaria de Gobierno en 1950.

Se instauró entonces una Junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Betancourt. En breve tiempo se llamó a comicios libres y directos. El famoso escritor Rómulo Gallegos resultó ser el primer presidente venezolano electo de esta forma, asumiendo en 1948. A pesar de eso, Gallegos no completó su período debido a un golpe de estado meses después, tras el que una Junta Militar pasó al gobierno, integrada por los mismos rebelados de hace tres años, y que derogó la constitución de 1947. De los triunviros, Delgado Chalbaud era candidato a presidir el país luego de que la Junta convocara a elecciones, pero fue secuestrado y asesinado en 1950. Tras el incidente, Germán Suárez Flamerich fue designado presidente provisional. Aunque no se ha confirmado, es creencia popular que el autor intelectual del magnicidio fue Marcos Pérez Jiménez, el segundo triunviro.

 

General Marcos Pérez Jiménez, miembro de la Junta Militar de 1948 a 1952, y Presidente de facto hasta 1958.

Pérez Jiménez permaneció como Ministro de Defensa hasta 1952, fecha de las votaciones para una Asamblea Constituyente. Al observar que el partido opositor URD se llevaba la mayoría de votos, el oficialista Frente Electoral Independiente desconoció los resultados y suspendió las elecciones. Dos días más tarde, Pérez Jiménez fue proclamado Presidente Constitucional. Su gobierno, que impulsó una constitución en 1953, fue una dictadura personalista que proscribió a la oposición y coartó las libertades civiles. Su principal organismo policial, la Dirección de Seguridad Nacional, arrestó y recluyó a opositores en el Campo de Concentración de Guasina, y también los ejecutó. Apoyado por los Estados Unidos por ser parte de la red de distribución petrolera y por su anti-comunismo, su régimen también se distinguió por un progreso en infraestructura visionaria y tecnológicamente puntera sin igual para el país. Eso, el fomento especial a la inmigración europea y la completación de ambiciosos proyectos de obras públicas, se enmarcaron como la práctica de un pensamiento nacionalista ― el Nuevo Ideal Nacional.[15] A pesar de esto, la antipatía generada por sus actos represivos y sus intenciones de perpetuarse en el poder, incrementó el descontento en su contra.

 

En 1957 se organizó un plebiscito para definir su permanencia para otro lapso de cinco años en el poder. Los boletines oficiales le dieron la victoria, aunque era de sobreentendimiento en todos los sectores del país que se trató de un fraude.[16] Esto produjo un fraccionamiento en las Fuerzas Armadas, dando lugar a una rebelión fallida en el día de Año Nuevo de 1958. Pero la consecuente crisis política desestabilizó las bases del régimen, concluyendo con su deposición por un movimiento cívico-militar el 23 de enero, obligándole a huir hacia República Dominicana para trasladarse a España. Se organizó una Junta de Gobierno presidida por el Contralmirante Wolfgang Larrazábal. Meses después se firmó el Pacto de Punto Fijo, que disponía la alternancia en el poder de Acción Democrática, COPEI y URD, para encauzar la futura política del país,[17] excluyendo a su vez a los partidos de izquierda. La elección a Presidente terminó decantándose por Rómulo Betancourt.

 

Rómulo Betancourt, considerado por muchos «El Padre de la Democracia».

Artículo principal: Historia de Venezuela desde 1958

La nueva era democrática trajo consigo cambios a nivel político y económico. En su gobierno no se otorgó más concesiones a multinacionales petroleras, se constituyó la Corporación Venezolana del Petróleo, y se creó la OPEP en 1960, por iniciativa de Juan Pablo Pérez Alfonzo. Se concretó una Reforma Agraria y se sancionó una nueva constitución en 1961. El nuevo orden tuvo sus antagonistas. En un desfile militar, el Presidente sufrió un atentado planeado por el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo, y los izquierdistas excluidos del Pacto iniciaron una insurgencia armada, organizados en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, auspiciadas por el Partido Comunista. En 1962 intentaron la desestabilización vía los cuerpos militares, con dos fallidas revueltas en Carúpano y en Puerto Cabello. Paralelamente, Betancourt promovió una doctrina internacional en la que sólo reconocía a los gobiernos electos por votación popular.

 

En las elecciones de 1963 resultó electo Raúl Leoni. Su plataforma consistió en una coalición de partidos de «Amplia Base», integrando a AD, URD y el FND. Aunque su gobierno fue de concordia y entendimiento general, tuvo que lidiar con ataques guerrilleros. De entre éstos destaca la invasión a las playas de Machurucuto en 1967. Viendo que rendía pocos frutos, la mayor parte de los guerrilleros abandonaron la lucha armada en ese año. El gobierno de Leoni también se destacó por obras públicas y el desarrollo cultural.

 

Rafael Caldera ganó los siguientes comicios. Antes de tomar posesión, en 1969, estalló la insurrección de Rupununi en Guyana, que representó una oportunidad para anexar el Esequibo, reclamado por Venezuela. En este contexto, firmó el Protocolo de Puerto España en 1970. Pactó la tregua definitiva con la guerrilla y garantizó su reintegro a la vida política, legalizando al PCV. En 1974 asumió Carlos Andrés Pérez. En esos años se hizo notorio el profuso ingreso de divisas y los altos estándares de vida que adquirió la población, llegándose a la acepción de la Venezuela Saudita. En 1975 nacionalizó la industria del hierro y al año siguiente la del petróleo, creando a PDVSA. Tanto Caldera como Pérez rompieron parcialmente con la Doctrina Betancourt.

 

En 1979, Luis Herrera Campins es investido como Presidente. Inauguró múltiples instalaciones culturales y deportivas. Aunque los ingresos petroleros siguieron en alza, no pudo impedirse el endeudamiento en las finazas internacionales, forzando el apego a los dictámenes del FMI. En 1983 se devaluó el bolívar en el Viernes Negro, desatando una fuerte crisis económica. En el gobierno de Jaime Lusinchi, se haría poco para contrarrestarla. La corrupción se incrementó y la política económica mantuvo la línea rentista. Por otra parte, en 1987 se vivió uno de los mayores momentos de tensión internacional, cuando la corbeta colombiana A.R.C. Caldas ingresó en el Golfo de Venezuela, crisis originada en la disputa por la soberanía en dicho golfo entre ambas naciones.

 

«Es difícil pedirle al pueblo que se inmole por la libertad y por la democracia, cuando piensa que la libertad y la democracia no son capaces de darle de comer».

-Rafael Caldera, en un discurso pronunciado en el Congreso con motivo del Caracazo.

Carlos Andrés Pérez es nuevamente elegido en 1988. Buscando solventar la crisis, adoptó medidas que originaron grandes protestas ―el Caracazo de 1989. Se produjeron dos intentos de golpe de Estado en febrero y en noviembre de 1992. Pérez fue finalmente destituido por el Congreso en 1993. Octavio Lepage fue Presidente provisional por pocos días, hasta que el historiador y parlamentario Ramón José Velázquez fue designado como interino.

 

Caldera llega al poder por segunda vez en 1994. Tuvo que manejar una fuerte crisis bancaria en 1994. El derrumbe e intervención de una decena de bancos culminó con la fuga de capital, provocando también el quiebre de empresas. Para frenar la crisis, inició una política de privatizaciones, pero la grave situación económica continuaría. La situación catalizó el decaimiento de los partidos políticos que habían estado activos desde mediados del siglo XX.

 

Fuente: http://revolucionbolivariana.org.mx

Modificado por última vez enJueves, 27 Junio 2013 23:53

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

volver arriba